Carlos Mora V
Muchas especulaciones se hicieron con respecto al Triangulo de las Bermudas, especialmente sobre las desapariciones de barcos, aviones y aun se dice de personas, todo una especulación, pero también un gran reto para los científicos que estaban comprometido a dar repuestas objetivas sobre esta realidad.
Nos aporta neoteo.com/resuelto-el-misterio-del-triangulo-de-las-bermudas.neo, que el Triángulo de las Bermudas forma parte de la cultura de la sociedad occidental desde hace muchos años, porque en aquella región han sucedido extrañas desapariciones que nunca han podido ser explicadas científicamente. Barcos enteros se han volatilizado sin dejar rastro, tanto de pasajeros como de combate. Lo mismo con los aviones, cuyas comunicaciones se cortan de modo abrupto y nunca más se vuelve saber nada de ellos. Igualmente han caído aeronaves comerciales como cazas de guerra, sin distinción.
Esta casuística sin explicar ha elevado esta zona a la categoría de leyenda, cosa que han aprovechado muchos para hablar de extraterrestres, anomalías temporales o fuerzas espectrales que afirman son las que han provocado todas estas desapariciones
Como nos lo recuerda abc.es/20100810/medios-redes/misterio-triangulo-bermudas-201008091854.html, el Triángulo de las Bermudas, en un área geográfica de más de un millón de kilómetros cuadrados situado entre Puerto Rico, Fort Lauderdale (Florida) y las islas Bermudas. Esta zona se puso de moda a mediados del pasado siglo a raíz de la desaparición de varias embarcaciones. Algunos escritores y periodistas se apresuraron a tildar estos sucesos como misteriosos, dando origen al mito.
Fue en 1974 cuando el escritor Charles Berlitz, en una obra plagada de imprecisiones, convirtió el misterioso triángulo en la leyenda conocida en todo el mundo; un filón que llenaría las salas de cine durante más de una década con títulos como "El triángulo diabólico de las Bermudas" (The Bermuda Triangle, 1978). Lejos de desvanecerse, el "misterio" continúa cautivando al público 30 años después; la web neozelandesa CineStuff afirmaba hace unos meses que la próxima entrega de Indiana Jones tendría como escenario estas ignotas aguas del Atlántico.
Sin embargo, dos científicos australianos aseguran haber resuelto definitivamente el misterio del Triángulo de las Bermudas, que por cierto, no era único en el mundo. Ivan Sanderson ya había identificado varias zonas de similares características donde ocurrían fenómenos extraños aparejados a grandes desapariciones. Estas zonas se ubicaban en un área (más como círculos que como triángulos) del Mar de Japón y otra en el Mar del Norte.
Estos expertos en el fondo marino achacan las desapariciones a la existencia de grandes bolsas de hidratos de metano. Constatan la presencia de antiguos sitios donde se han producido erupciones que generan enormes burbujas de metano que crecen de forma geométrica a medida que ganan altura. Cuando la macro-burbuja llega hasta la superficie hace que cualquier barco que pase por encima pierda completamente sus propiedades de flotabilidad, haciendo que la nave se hunda de pronto y sin dar la posibilidad a sus pasajeros de escapar del desastre. Se trata de una simple cuestión de diferencia de densidades.
Si la burbuja es lo suficientemente grande y posee una densidad suficientemente alta, alcanza también el espacio aéreo para atrapar en vuelo a los aviones que cruzan por su esfera de influencia, provocando igualmente la inmediata precipitación del aparato al fondo del mar, sin posibilidad de predecirlas. Las aeronaves víctimas de estas burbujas asesinas pierden los motores o se les incendian y caen en picado para desaparecer sin dejar rastro ni pista alguna que nos permita deducir que ha sucedido con ellos. El profesor Joseph Monaghan ha investigado la hipótesis con David May, de la Universidad de Monash en Melbourne (Australia) y han puesto a trabajar un avanzado sistema de ordenadores para comprobar su teoría.
El programa, basado en los principios científicos de la dinámica de fluidos, reprodujo todas las variables, entre ellas la velocidad de una burbuja gigante de metano, su presión y la densidad del gas y el agua circundante. Los resultados impresionaron por su capacidad de explicar el fenómeno.Además, la presencia de metano inflamable explicaría también los testimonios de mucha gente que asegura haber visto explosiones o fuentes de luz en la superficie y el fondo del mar que comprende esa región. Todo cuadra a la perfección. La evidencia de este descubrimiento ha sido publicada en un artículo del American Journal of Physics.
En definitiva, , que ante este misterio que estuvo por muchos años, hoy se ha develado y tras el estudio de los fondos marinos, un grupo de científicos ha llegado recientemente a la conclusión de que el gas metano puede estar detrás de las desapariciones producidas en la zona. La alta actividad volcánica originaría burbujas de este gas que, al ascender a la superficie, incrementarían exponencialmente su tamaño poniendo en serio peligro a las embarcaciones e incluso a las aeronaves que sobrevuelan la zona, cuyos instrumentos se tornarían imprecisos ante el repentino cambio en la densidad del aire. Esta explicación podría poner fin a varias décadas de especulaciones.

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